argenchinaCuenta una leyenda legislativa que pa’ impulsar a la industria eletrónica nacional, nuestros diputeados y cenadores han aprobao la ley 26.539 que modifica los impuestos interno. Un montón de produtos importados suben el IVA del 10,5% al doble. Además se elimina la exención de impuestos interno, lo que sinifica que sobre el precio le van a cargar un 25/30%. En resumen: televisores, celulares, monitore de PC, amplificadores, videocámaras, reprodutores de audio de todo tipo y hasta pavas elétricas pa’l agua del mate aumentan promedio 30%. La ley no menciona notebooks ni netbooks, pero a nadie le estraña que ya las hayan remarcao igual. Con lo recaudado se piensa suicidiar a las industrias eletrónicas radicadas en la Tierra del Fuego (a las que de paso le bajan unos puntitos de impuestos y costos laborale) y prometen que así se van a generar como 6.000 puestos de trabajo. Esto me hace acordar a otra leyenda que contaba Gregorio Cayo, el único arriero budista que hei conocido en la vida.

<<Casi oculta en un denso bosque del Celeste Imperio había una pequeña aldea que se distinguía de las demás. Sus habitantes no tenían los pies eternamente mojados por trabajar en los arrozales. Sus manos no sufrían las callosidades de los alfareros. Pero lucían ropas decentes y estaban bien alimentados. Acertó a pasar un día un recaudador de impuestos con su hijo (en el Celeste Imperio los puestos públicos importantes eran ocupados siempre por las mismas familias, tal como en la Lejana República de la Soya) y preguntó a los súbditos de qué vivían. “De los frutos del bosque y de las cabras silvestres que en él habitan“, fue la respuesta. Los aldeanos recogían bellotas y hierbas, con las que atraían a las cabras hacia la aldea. Allí ordeñaban la leche de esos animales. Con la leche que no alcanzaban a beber hacían quesos que luego cambiaban por arroz, vestidos y otros productos esenciales en las aldeas lejanas. Enterado de ésto, la orden del recaudador a sus soldados fue tajante: “¡quemen el bosque!“. Su hijo quedó estupefacto y preguntó a su padre por qué castigaba a esos inocentes. “Cuando hagas mi trabajo entenderás“, fue toda la respuesta. Años después, ya muerto el recaudador, su hijo fue enviado a la misma aldea. Imaginaba encontrar un páramo deshabitado, y le dolió recordar que su padre había sido el culpable de tal devastación. Pero grande fue su sorpresa al llegar: donde hubo una aldea se levantaba una ciudad, y sus habitantes lucían más prósperos que nunca. Un anciano le contó: “Un recaudador de impuestos quemó nuestro bosque, y nos condenó al hambre. Para evitarlo, nos vimos obligados a sembrar. Y a domesticar a las pocas cabras que sobrevivieron. Y a tejer su lana. Muchos jóvenes se fueron a servir como soldados, se hicieron ricos y regresaron con fortuna. Cuando nos dimos cuenta, teníamos mucho más de lo que nunca habíamos tenido, y con esos productos que nos sobraban empezamos a comprar todo ese lujo que ves ahora: sedas de Pekín, carros de Shangai, empanadas del Tucumán, porcelanas de Yuzhou y peluches de Taiwan…

—-(estráido del libro “Cómo ganar enemigos”, del emperador Loo Shing III)——

Con esta ley 26.539 nuestro legisladore han reinventao el aujero del mate: esto se yama protecionismo y es más viejo que la injusticia. Se trata de aumentar artificialmente el precio de los produtos importados pa’ que los potenciales compradores prefieran los de fabricación nacional. D’ese modo el dinero queda en el pais, y los empresario emprendedore reinvierten en más tenología y más calidá. Y de ese modo, dentro de algunos año, donde hoy sólo se ven galpone de ensamblado va a funcionar un polo de eletrónica de punta. De hecho, ya algunas empresas (BGH, New San, Interclima/Iatec, Brightstar, Carrier, Philips y Radio Victoria) han prometido que van a invertir en total unos 300 miyone en los prósimo cuatro año. Todo muy lindo, pero…

El primer pero es que la Argentina carece de un empresariao emprendedor. Las grandes fortunas que se han amasao en los últimos año se han hecho a la sombra del Estado, un cliente fofo y tonto que suele pagar precios increíbles por produtos y servicios de dudosa calidá. Son empresarios que hacen negocio sin riesgo y hasta sin plata. Perdonemé la sospecha, pero me cuesta imaginar a estos nuevos miyonarios, hoy cómodamente colgaos de la teta del Estado, arriesgando capital en investigación y desarroyo de nuevas tenologías, por ejemplo.

El segundo pero: el impuesto va a impatar duramente no en los consumidore de lujo, sino más que nada en los setore de menor poder alquisitivo. Pa’ un señor de 20.000 pesos mensuale, que el IPhone suba de 700 a 1000 dólar es una molestia porque lo obliga a contrabandealo de Maiami en su prósimo viaje. Pa’ una familia de ingresos totale de 6.000 peso, si el televisor LCD que pensaban comprar aumenta sinifica que se van a quedar con el viejo nomás. Y pa’ un jubilao con la mínima que se le rompe el celular a tarjeta (q’ es el teléfono de los pobre)… güeno, sinifica que se ha quedao sin celular. Si la idea es recaudar pa’ suicidiar la industria local, lamento informarle que con el bajón de venta ni se va a notar el aumento de recaudación. Casi le diría que al contrario.

El tercer y último pero (hay muchos más, si le interesan, haciendo click aquí) es que la esperencia enseña que cada vez que se ha hecho una ley como esta, se ha hecho la mesma trampa. Empresas poco menos que fantasma ensamblan en sus galpone partes Made in China, para colocarle arribita una etiqueta que dice Made in Argentina con un lindo holograma. Y no le estrañe que esta última etiqueta… también provenga de la China.

A mí me gusta el cuentito de mi amigo Gregorio Cayo (¿por dónde andará?). Está güeno pa’ contárselo a un chango que lo ha dejao la novia, por ejemplo. O que lo han echao de un trabajo que en realidá, lo estaba acogotando. Siembra en la persona sin esperanza la idea de que el pasado perdido no era tan ideal como parecía, y que endespué de tocar fondo todo lo que viene es mejoría. Salvando las diferencia (porque no vivíamo en nengún paraíso) con el impuestazo tenológico el Gobierno ha hecho el equivalente de quemar el bosque. Pero la esperencia histórica es cruel y está a la vista. Cada vez que un imperio ha arrasao una aldea… lo único que queda es tierra arrasada.

Lo demás es leyenda.

Pa’ endulzarle la vida un poquito, me despido con este chiste de Daniel Paz

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