Lo dice la Biblia por algún lao: pasará un cameyo por el ojo de una aguja antes que un archivo adjunto gigante por el email. Aún con las fabulosas capacidade de almacenamiento que ofrecen, por ejemplo, Yaju o Gimail hoy en día, no siempre es fácil pasar una película, o una presentación con muchas imágene, o un disco entero a la casiya de otra persona. A más de uno le ha pasao: adjunta el archivo, le da click a enviar… y la pantaya se queda ahí para siempre. O bien le aparece un mensaje de error. Y es que el mail no ha nacido pa’ eso. Esisten maneras mejore de tranferir archivo y ahura, en la época de la web 2.0, se imponen los servicios de free file hosting, o alojamiento gratuito de archivos.

Los hay a montone. Los más conocido son Rapidshare y Megaupload. Básicamente todos funcionan igual:

1) en la pantaya de bienvenida hay una oción que permite esplorar la propia computadora de uno, buscando el archivo a compartir.

2) ubicao el archivo, se hace click en send (enviar) o upload (subir).

3) endespués de un tiempo variable según el tamaño del archivo y la velocidá de conesión, termina la subida del archivo y aparece otra pantaya con un hipervínculo que permite descargarlo a usté o a la gente que usté le pasa el dato.

Como pa’ que tenga idea, hei subido una joyita a Megaupload. Chiquito el archivo, apena 3,6 MB. Aquí le mando el link pa’ usté vea qué pasa (no lo baje, simplemente vea qué pasa).

Primero le va a aparecer una pantaya como ésta:

Como verá, arriba a la derecha hay un código aleatorio que usté deberá copiar en el casiyero de al lao. Eso es pa’ evitar las descargas en automático; como va a ver en seguida, a MegaUpload le interesa mucho que usté pase el mayor tiempo posible frente a la pantaya. Endespués hace click en el botón “Descargar Archivo“, y le aparece esto:

N’esta pantaya le muestran de qué vive MegaUpload: de la descarga premium. Si usté se suscribe al servicio por una módica cuotita mensual con su tarjeta de crédito, otiene todas las ventaja de la coluna izquierda. Si quiere usar la oción gratuita, tiene que esperar que la cuenta regresiva de abajo a la derecha yegue de 45 segundos a cero. Una vez que pasa el tiempo (que se supone que usté, de aburrido, lo ha pasao leendo las ventaja del servicio premium), le aparece esta otra pantaya:

Áhura sí, por fin, puede hacer click en “Descarga Normal” y empezar a bajar el archivo. Todo el proceso le ha yevao poco más de un minuto, y el tiempo de descarga varía de acuerdo a la velocidá de su conesión a interné.

Por supuesto que los dueño van a hacer lo imposible pa’ que usté adote el servicio pago. No sólo yenándolo de propaganda y dificultándole la descarga gratuita, sino con algunas trampita también. Cada tanto, por ejemplo, cuando usté cree que se va a iniciar la descarga, le aparece un cartelito que dice masomeno: “en este momento hay demasiados usuarios utilizando el servicio, por favor pruebe más tarde”. Y a continuación una ventanita le avisa que a los usuarios premium eso no les pasa nunca. Ansí usté intentará una y otra vez, a un minuto y algunos segundos por cada intento. Ah, una cosa más: si la tranmisión se corta, tiene que empezar otra vez de cero. Y por último, hay un límite diario de descargas grati.

Otros servicios no le van a poner tanto palo en la rueda, pero le van a pedir que se registre. El servicio no se ativa hasta que no comprueban que la direción de email que usté les ha dao es válida (justamente por ese medio le yega la clave de ativación). Mucha gente, y con razón, no le gusta andar dejando dus datos por áhi. Y de yapa usté se estará imaginando que al tener su mail de usté, aprovechan pa’ mandarle propaganda. No es spam pero se le parece mucho.

¿Y no esisten servicios de File Sharing grati, que no pidan registración? Sí hay. Montones hay. Pero todos tienen algún pero. Algunos limitan el tamaño másimo a 10, 50 ó en el mejor de los caso, 100 MB. Otros le alojan el archivo, sí, pero por poquitos día. Encima muchos de estos File Sharing aparecen como la flores en el campo, pero desaparecen con igual facilidá. Hasta áhura, sólo MegaUpload y Rapidshare vienen durando.

Una posibilidá intermedia sería un servicio grati, con propaganda pero que no rompa mucho las paciencia, y que en vez de registración pida un mínimo de dato. Una direción de email, por ejemplo, y nada más. Pa’ casos como éste y al igual que muy mucha gente, yo tengo una cuenta de correo que sólo uso pa’ obtener el servicio.

Endespué de mucho andar hoy estoy usando Megashares, uno que tiene poca propaganda, sólo pide un email y no insiste hasta el cansancio pa’ que uno se pase al servicio premium. Pa’ que usté lo pruebe, aquí le mando un regalito: la reedición de la historieta Gilgamesh El Inmortal (los paladar negro saben de qué estoy hablando), un archivo de casi 200 mega. El password pa’ bajarlo es robinwood. Pruebeló y si es posible me cuenta cómo le ha ido.

Pa’ cerrar, dejemé que le tranmita una inquietud que a vece no me deja dormir. Upload viene up, que quiere decir arriba. Los changuito celestes de ojos rubio de Anglosajoña, cuando quieren que lo yeven en brazos, piden “up, up“. Y los changuitos de la América Morocha piden “upa, upa“. ¿Hay algún lingüista on láin que me aclare el parecido?

Y aquí tiene una canción de Viglietti que habla del tema, mucho ante que ninguno de nosotro usara la palabra upload por primera vez.

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