ALPARGATAS SÍ, OPEN SOURCE NO   5 de diciembre de 2009

alpargataEl sueño de todo fabricante es tranformar la marca de su produto en sinónimo del produto. Así por ejemplo, el calzao de lona con suela de soga trenzada se yama -sin importar la marca o el material con que esté confecionao- como ustedes ya saben. A veces es un premio al hecho de ser pionero, o de ser el mejor, pero en otras es el resultao de campañas publicitarias machacadoras y muy caras. A vece este efeto alpargata dura décadas y otras unos pocos mese. Pero una cosa no cambia: el efecto alpargata no es güeno para los consumidore.

Bill Gates se ha transformao en leyenda. Más ayá de sus méritos -que los tiene- el imaginario popular le atribuye incluso las cosas que no ha inventao. Su empresa Microsoft (que en Guáshinton lo pronuncian “Máicrosof”) ha lograo un impresionante efecto alpargata con el sistema operativo Windows en sus diferentes versione. Un poco meno también con la suite ofimática MS Office; pero más que nada lo ha conseguido con el explorador de sitios web yamao, justamente, Explorer. Muy mucha gente dice “Explorer” cuando en realidá quiere decir navegador o browser. Lo malo es que dentro de esta gente hinotizada por el efecto alpargata de Máicrosof están los responsable de la educación primaria y más adelante vamo a ver lo peligroso qu’ es esto.
Pero ante, aclaremo algunos conceto.

Se yama sistema operativo (SO) al conjunto de utilidades de software básica que hacen funcionar un sistema informático y permiten que diferentes programa corran sobre él. Debido a la posición monopólica de los productos de máicrosof la mayoría de las personas no conoce otro que Windows. Windows no ha sido el primer SO con interfaz gráfica: MacOS (el que utilizan las computadora Apple Macintosh) es muy anterior. Tampoco es el único para PC: OS2 Warp es también anterior. Tampoco es el mejor: todos los que lo han usao conocen la pantayita azul que anuncia un cuelgue y por lo tanto, un error irrecuperable que obliga a resetear la máquina perdiendo la información no guardada. Tampoco es el más barato: una máquina con Windows instalao con licencia legal cuesta por lo menos U$50 más cara que una idéntica sin Windows. Y como si juera poco, el funcionamiento profundo de Windows es un secreto guardao bajo siete yaves. Los usuarios finales deben confiar en la habelidá de los programadores de Bill Gates pa’ corregir errore y sobre todo, pa’ tapar agujeros de seguridad.

Cuando un programador hace un programa lo escribe en un determinao lenguaje informático. El programa se almacena en archivos similare a los archivos de texto. Esos archivos se denominan “código fuente”. Luego otro clase de programas -yamaos compiladore- traducen estos códigos fuente a un lenguaje entendible por el procesador de la computadora, yamao “código de máquina”.

Máicrosof mantiene en secreto los código fuente de sus productos. Sólo sus programadore tienen acceso a eyos, y seguramente, sólo al pedacito sobre el cual están trabajando, nunca sobre el todo. En la otra vereda hay programadores individuale, organizaciones sin fines de locro e incluso empresas que ofrecen software de calidá y los correspondientes código fuente. Una persona que entienda el lenguaje de programación puede leelo, corregilo, adatarlo a fines específico, hacerlo más eficiente. En una palabra: mejorarlo. Se dice que este software es “de código abierto” o, pa’ decirlo en inglés, Open Source. Hay todo un universo Open Source de software alternativo al software denominao propietario.

En el mundo Open Source, cuando un desarroyador quieren hacer algo nuevo aprovecha lo que ya está hecho. Y se concentra en los problema nuevo, no pierde tiempo en resolver lo que otros ya han resuelto. En el software propietario hay que empezar casi de cero. Por eso el software libre evoluciona más rápido, corrigen lo errore, mejoran el rendimiento. Otra ventaja del software Open Source: en su mayoría es grati pa’ los pequeños usuario. Entre los usuarios hogareño y Pyme, el SO Open Source más utilizao es alguna de las tantas distribucione de GNU/Linux. Es un SO estremadamente sólido, muy estable y existen empresas que desarroyan versiones destinadas al mundo de los negocios como Red Hat, Mandriva y SuSE, empresas chicas sólo si las comparamos con Máicrosof. Porque con el Open Source también se puede hacer mucha plata, si ese es su interé.
Pero esiste además -y así ha sido el origen de Linux- una gran comunidad de chinitas y changos dispersos por el mundo e interconectaos por interné que desarroyan versiones totalmente gratuitas de Linux. Quizá la más activa d’ estas comunidade sea Debian, que no es una compañía sino una especie de fundación.

Todavía hay prejuicio -que hace diez años tenían su cuota de verdad- acerca de Linux: que es complejo, que hay que ser un hacker pa’ manejarlo, ecétera. Pero hoy carecen de fundamento. La distribución de Linux yamada Ubuntu, por ejemplo, se instala en minutos en cualquier máquina a través de una interfaz gráfica senciya, en el idioma qu’ el usuario elija. No requiere código de ativación, se puede bajar gratuitamente de centenares de sitios en internet y hay miles de sitios donde se brinda ayuda de todo nivel, dende el usuario final que se conforma con hacer andar una suite de programas básico, hasta aqueyos con conocimientos avanzaos que quieren profundizarlos aún más.

También existen suites ofimáticas gratuita, de las cuales la más conocida es Open Office. Es fruto de la colaboración entre una gran empresa multinacional -Sun Microsystems- y la comunidá Open Source mundial. Tiene procesador de texto -el que estoy utilizando en este istante- planiya de cálculo, base de dato y presentacione. Hasta áhi no se diferencia de Office, la suite ofimática de Máicrosof. Pero Open Office tiene además una utilidá de dibujo que Máicrosof no ofrece, ocupa menos espacio en el disco rígido y su formato propio es mucho más compato que el de máicrosof (a igual largor de documento, menos de la mitá de tamaño de archivo). Pa’ los que quieren manipular imágene GIMP -que también viene con Ubuntu y todas las distribucione de Linu- tiene poco que envidearle al Potoshop.

En fin, la lista sería muy larga. Pa’ abreviar digamos que un usuario de Windows debe primero proveerse la copia -casi siempre trucha- del susodicho SO. Endespué debe conseguir del mesmo modo la suite ofimática y recién entonces va poder empezar a trabajar. Si lo hace legalmente, estamo hablando de mil pesos de licencia en software y varios discos de instalación. Si lo hace ilegalmente carecerá de soporte ténico y se arriesgará a ser multao por piratería si se descubre que -como muchas Pymes- lo utiliza con fines comerciales. Quizá Máicrosof se astenga de demandar a una abuela que utiliza la PC con Windows pa’ chatear con su nieto, pero ya ha mandao al frente a muchos ferreteros de barrio.

Las distribucione modernas de Linux -como Ubuntu- tienen SO, suite ofimática, programas para internet -navegador, cliente de correo, programa de mensajería istantánea, etc… en un sólo CD. Que se otiene gratuitamente. Y cuya copia no sólo no es ilegal, sino que está alentada por sus creadore. La mayoría de las persona no sabe esto. Y entre estas persona se encuentran los maestro, quienes insisten en yamar “Explorer” al navegador de interné. Cuando no es el único. Cuando no es el mejor. Cuando no es el más moderno. Cuando no es tampoco el más seguro.
Y justo los navegadores de interné son el ejemplo más dramático de cómo el efecto alpargata juega en contra de los usuario.

Hasta 1995 el navegador más utilizao era Netscape, que si bien no era Open Source se distribuía gratuitamente. Ese año ha comenzao a comercializarse Windows 95, el primer SO de 32 bits de Máicrosof. La intalación del susodicho SO metía de prepo el Explorer como navegador predeterminao. Pa’ eliminarlo, los usuario debían realizar un complejo proceso. Que por supuesto casi nadie hacía.

Máicrosof ha sido demandao con éxito en varios paíse por esta prática monopólica. Pero cuando han yegao los fayos judiciales ya era tarde: Explorer estaba intalao en el 98% de las PCs del mundo. ¡Noventiocho por ciento! El más gigantesco efecto alpargata jamás visto.

La consecuencia ha sido que Máicrosof ha dejao de desarroyar Explorer dende su versión 6, ayá por 2001. Durante cinco años y a falta de competencia sólo se ha dedicao a hacerle algunos retoques cosmético y a parchar los agujeros de seguridá más escandaloso. Cinco año es mucho tiempo pa’ estancarse en cualquier cosa. Ni hablar si se trata de informática.

¿Qué ha pasao endemientra con Netscape? Con un montón de fayos judiciales favorable pero ya inútile, la empresa le ha vendío el código fuente a America On Line, principal proveedor de interné en USA, que ha decidido apostar unos peso a los premios y ha abierto los códigos fuente a la comunidad. Cualquiera que supiera y quisiera mejorar el navegador quedaba facultao para hacerlo. A consecuencia d’ este trabajo comunitario ha nacido la organización Mozilla, que entre otros productos ha dao a luz al navegaor Firefox.
Este navegador es más compato, más rápido, y sobre todo más seguro que Explorer. Se calcula que ya está instalao en un 23% de las PCs hogareña y el sharing (que así le yaman en Yanquilandia a la porción de torta del mercao que muerde un produto) no para de crecer. Ha tenío que aparecer esta competencia pa’ que máicrosof desarroyara una nueva versión de su navegador, que recién a fines de 2006 ha lanzao Explorer 7. Recién este Esplorer tiene, por ejemplo, la posibilidá de navegar en una sola ventana con varias solapitas. Cosa que el Firefox ha nacido haciendo.

Por éstas y por muchas razones más, el futuro es Open Source. Un país pobre con carencias educativas no puede tranferirle plata en licencias de software a la empresa más rica del mundo. Un Estao eficiente no puede hacer andar ciegamente sus computadoras con software que sólo un puñao de personas en el mundo sabe cómo funciona y sólo eyos pueden modificar. En Brasil, en España, en Francia, en muchos países, el uso del software Open Source por parte del Estao es obligatorio por ley. Si Máicrosof se quiere presentar a la licitación, que lo haga, pero ofreciendo sus códigos fuente como todos los demá. Cuatro ojo ven más que dos, y muchos ojos de muchos programadore independiente pueden detetar errores y mejorar funcione si tienen oportunidad de inpecionar el código fuente. El software Open Source da más transparencia al mercao, estimula la competencia y al mesmo tiempo la colaboración, permite a las pequeñas compañía con buenas ideas ponerse a la altura o más arriba de los grandes monopolio. La adoción del software Open Source es sólo cuestión de tiempo. Y de modo parecido al sistema métrico decimal, cada día que un país pasa sin adotarlo, tanto más cara le va a salir la adoción.

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Esta entrada se publicó , el sábado, 5 de diciembre de 2009 a las 8:33 horas y está guardada bajo Software. Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada mediante la fuente RSS 2.0.Puedes dejar un comentario o enviar un trackback desde tu propio sitio.

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