¡DECATE DE CODEC!   9 de Febrero de 2010

Los músicos más afortunado cobran una partecita por cada disco vendido. Pero lo habitual es que la discográfica les haga firmar un contrato leonino y se quede con los derecho de las obras pa’ hacer con ellas lo que se le canta. Incluso retirarlas del mercao o diretamente no sacarlas nunca a la venta, por ejemplo. Hoy y siempre los músicos paran la olla con los conciertos, no con las grabacione. Por eso algunos se saltean las discográfica y reparten su material grati en interné. Lo hace Coldplay con su álbum Left Right Left Right Left, con la escusa de hacerle un regalo a sus seguidore. En la Argentina lo hace Markama, que regala su disco Ama el Mundo a todos los que lo quieran descargar dende el sitio oficial del grupo.

Estas repartija de caramelos musicale (dicho sin ofender, me encantan estos caramelo) es posible entre otras causa gracia a la compresión de datos. La compresión de datos ahorra tiempo, ahorra espacio de almacenamiento, ahorra ancho de banda a la hora de tranferir los archivo, es decir, ahorra plata. Mediante ingeniosas estrategias los desarroyadore de sofguaré logran que un archivo de audio se reduzca a la décima parte del original con escasa pérdida de calidá. A este tipo de compresión la yaman Lossy Compression. También hay sofguaré de compresión para audio sin pérdida de calidá: se yama FLAC (Free Losless Audio Compression),  pero hoy el tema es otro.

De los codec de audio con pérdida de calidá el más famoso es el mp3. O, como dice un bizñeto mío que estudea márketin, es el estándar de facto. El procedimiento básico pa’ comprimir se basa en un fenómeno psicoacústico (¡Paaah! chupate esa palabrita): si bien el óido humano es capaz de escuchar frecuencias entre los 20 y los 20.000 herz, la verdá la verdá es que el 95% de los ruido que nosotro yamamo música suenan en un rango mucho más estrecho. Entonce el mp3 lo primero que hacen es mocharle las frecuencias por debajo de la mínima y por encima de la másima. Además, dentro de las frecuencias elegidas, se utilizan algoritmos pa’ representar en la menor cantidá posible de bits el archivo original. Un oído talentoso y educao como el de Moracho nota enseguida que ciertos sonidos más juertes enmascaran los más débile, la casi ausencia de bajos, y un ruidito como de güevo frito cuando la música se acerca al límite de los agudo. La mayoría pasamo de largo.

La calidá de los archivo de audio compactaos con mp3 se mide de según los siguientes parámetro:

– la profundidá en bit. Un sonido de un bit sinifica que suena o no suena, nada más. Con dos bit ya se pueden otener un silencio y tres grado de volumen. Con 4 bit, un silencio y siete grados de volumen, y ansí sucesivamente. Los archivo de audio vienen con 16 bit de profundidá.

– la cantidá de canale. Un canal, mono. Dos canal, estério.

– la frecuencia de muestreo o sampling rate. Son la cantidá de muestras por segundo que se han tomao del audio original, y cuanto más alta, mayor fidelidá. Los CD de música tienen 44100 herz. Si lo que necita es grabar conversacione, con 22050 está bien. Con 8000 herz ya hay mucha diztorzión y zalimoz todoz zezeozoz .

– la tasa de bits o bitrate: es la cantidá de bits por segundo que se tranmiten al reproducir el audio. Al codificar se puede optar por una cantidá fija (32, 64, 96, 128 kbps o kilobits por segundo, etc). La mayoría de los archivo mp3 que usté baja de la interné están codificao en 192 kbps. Si usté baja el longplay de Markama va a ver que está codificao a 320 kbps, una muy güena calidá aún para un oído esigente. Otra forma es codificar el audio con una tasa variable, lo que mejora el rendimiento: en las partes de poca información baja la bitrate, y sube en las partes más compleja. Y ansí el archivo final no es tan grande.

En todos los caso, a mayor numerito elegido más grande el archivo final. Las relacione son diretamente proporcionale: si usté baja la sampling rate a la mitá el archivo final ocupa la mitá, y ansí con todo.

El MP3 ha sido desarroyado por un intituto de Alemanía, el Fraunhofer, quienes junto con una empresa yamada Thompson Multimedia son los dueño de la mayoría de las patentes, los copirrai o como miércole se yame. Pero hay un montón más, cada empresa dueña de un pedacito del soft. Un verdadero despelote, mire. Oviamente se trata de sofguaré privativo, que sólo sus dueño pueden modificar y mejorar. Y ahí está el carozo del durazno: al ser un codec privativo, pa’ usarlo hay que pagarle a sus propietario. Que, dicho sea de paso, no siempre el desarroyador de sofguaré es el propietario. Casi siempre es una gran empresa.
Usté dirá: yo tengo el disco rígido yeno de música en MP3 y nunca le hei pagao un centavo ni al Thompson ni al alemán ese que dice Don Dionisio. Je je… eso es lo que usté cree. Usté ya los ha pagao, o los está pagando. Mire cómo…

– Seguramente usté tiene un reprodutor de mp3 de esos portátil. Güeno, pa’ poder meterle el sofguaré de reprodución el fabricante de su aparatito le ha tenido que pagar a los dueño de la patentes. Y claro, esos dolarcito de más influyen en el precio final. Usté lo ha pagao.

– También seguramente tiene un reprodutor de DVD. Muchas película vienen con el sonido codificao en mp3. Y ademá reproducen archivos mp3. Y el fabricante de su DVD… güeno, usté ya sabe.

– Antes de 2007 Windows no reproducía mp3. Pa’ poder reproducirlo cada usuario tenía que bajar de la interné el codec correspondiente, trucho por supuesto. A partir de ese año Microsoft ha incluído en su reprodutor Windows Media la posibilidá de leer mp3 en forma nativa. Pero dice la leyenda que se han olvidado de pagar por el uso del codec y les han cáido encima con un montón de juicio. Se habla de un arreglo de 1500 miyone de dólars. Por supuesto, cuando usté compra una PC con Windows intalao, Bill Gates le cobra unos dolarcitos más pa’ resarcirse de aqueya multimiyonaria pérdida.

– Si usté ha comprao un sofguaré de edición de audio que codifica en mp3, como el WavePad, U$ 2,50 del precio total son pa’ pagar el derecho de uso de ese codec.

– Tanto el disco de Coldplay como el de Markama que le menciono arriba vienen en formato mp3. La descarga es grati. Pero pa’ usar el codec mp3 hay que pagar sí o sí, aún cuando no se trate de un uso con fines de locro. Aún pa’ regalar esa música, tanto los Coldplay como los Markama han tenido que pagarle a los dueños de las patentes del mp3. Parte del valor de la entrada de los concierto que han pagao los seguidore de esos grupo se ha destinao a ese pago.

Como usté puede ver, esto de las patente de sofguaré es parecido a tener un martiyo y tener que pagar 30 centavo cada vez que clava un clavo. Direta o indiretamente, todos los usuario de mp3 terminan pagando por utilizarlo. Pa’ colmo, al ser sofguaré cerrado que sólo sus propietario pueden cambiar, el codec mp3 se ha estancao y ya hace diez año que no sufre ninguna mejora sustancial. O mejor dicho, sí ha mejorao: ya hace un tiempo esiste el MP3 PRO, pero por supuesto es más caro. Casi se diría que nos están cobrando por una muestra gratis.
Todo esto se solucionaría si hubiera un codec libre que hiciera algo parecido.

Y ese codec esiste y se yama Ogg Vorbis. Es un sofguaré de código abierto, de modo que cualquiera que sepa programar lo puede mejorar. O corregirle errore. Mejora día a día, y no hay que pagar un centavo pa’ usarlo. Muy mucha gente no lo conoce, pero como todo el sofguaré libre, avanza más que nada por el boca a boca. El formato  Ogg Vorbis provee mayor compresión a igual calidá de audio. Esto se debe a que los algoritmos de compresión son más eficiente, y no mochan tanto las frecuencias altas y bajas como el mp3. Los archivos de audio de este sitio están en .ogg, como usté puede comprobar en la página Escuchemén. El archivo no es de muy güena calidá porque el original no lo es (está grabao de aire en un ambiente de aficionao). Pero está codificao en 8000 herz, que como se esplica más arriba, si estuviera en mp3 zonaria zúper zezeozo.

Los sistemas basaos en GNU/Linux reproducen los archivos .ogg en forma nativa, es decir, usté no tiene que hacer nada pa’ escucharlos. Simplemente le da doble click y ya está. Winamp, el sofguaré de reprodución de audio más famoso para Güindow, también reproduce ogg. Windows Media Player, el reprodutor de audio que viene intalao en Windows, no. Pa’ escucharlo va a tener que instalar el codec ogg. Lo puede conseguir en esta direción. Lo baja a su disco rígido, le da doble click y ya está intalao.

Hay programas que permiten convertir mp3 a ogg. Pero mp3 ya es un formato con pérdida de calidá: usarlo de punto de partida para generar un ogg no da un buen resultao. Si no tiene más remedio, le recomiendo WinLAME, un sofguaré que convierte un formato de audio en casi cualquier otro formato. Pero lo ideal es que usté genere sus propios ogg a partir de un archivo sin pérdida, como un CD. Pa’ eso esiste el CDex, que lee el disco y codifica cada una de sus pistas (o como le dicen los changos, es un ripper o ripeador).

Usté dirá: sí, yo convierto o genero mis propios archivos ogg, pero el reprodutor de mp3 que tengo no los reproduce. Güeno, algo de razón tiene. Todavía. Porque cada vez más fabricantes le meten el codec ogg. Los reprudutore de mp3 Samsung más nuevito, los que tienen de 8Gb de capacidá pa’ arriba, leen ogg. Pero aunque el manual no diga nada del ogg, si su reprodutor chino genérico reproduce wma, tiene radio FM y graba voz, es muy probable que también reproduzca el formato libre. Pruebe de dos manera:
– la más senciya, simplemente metalé los archivos ogg y vea qué pasa.
– si endespué de lo anterior no pasa nada, cambielé a los archivos la terminación ogg por mp3.

Lo mesmo pasa con los reprodutores de DVD (que alguna gente usa como reprodutor de audio). Muchos modelos de eyos (Sony, Samsung, Panasonic)  leen ogg aunque no figura en el manual. Y si no lo leen, pruebe el mesmo truco de cambiarle la terminación.

Güeno, si me pide una opinión, vayasé despidiendo del formato mp3. Tiene pa’ unos año, pero en cuanto la gente y fundamentalmente, las empresa fabricantes de jarguaré empiecen a notar las diferencia, el ogg le va a sacar muy mucha torta del mercado.

Pa’ ir probando, en este link hay un montón de música clásica pa’ bajar en .ogg (incluida Las Cuatro Estaciones de Vivaldi: Contitución, Retiro, Once y Lacroze)

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Esta entrada se publicó , el Martes, 9 de Febrero de 2010 a las 23:17 horas y está guardada bajo Internet, Software. Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada mediante la fuente RSS 2.0.Puedes dejar un comentario o enviar un trackback desde tu propio sitio.

Un comentario

10 de Febrero de 2010 a las 16:33
Ismael dice:

Don Dionisio, buenas y santas!. En primer lugar, estoy completamente de acuerdo con lo que plantea en la primer parte del texto acerca del porcentaje que se llevan los artistas por cada cd, y de como la “piratería” ayuda cada vez más a esos artistas.
Segundo: soy partidario del Ogg, tengo más de 100 dvds llenos de MP3, y cada vez que me pongo a escuchar alguno de ellos en un equipo decente se me caen los pelos. Hace tiempo ya que pasé mi colección de cds a Ogg y cada vez que bajo un cd de internet trato de que sea Flac u Ogg. Es obvio que el Mp3 es arcaico, que necesita una mejora, y que si pretende seguir en el mercado se va a tener que hacer gratuito.

Nada más por hoy, Saludos desde Santa Fe.

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