Sab 20 feb 2010
A LA SOMBRA DEL CEIBAL
Publicado por Don Dionisio under Sociedá
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En alguno de mis viaje (porque no sé si le hei contau que yo sabía ser arriero ‘e mulas) he conocido el Uruguay, el páis de los tres grandes Varela. Uno es el Obdulio, aquel centrojás que ha arruinao la alegría brasilera n’el Mundial del 50. El otro es la creación de Wimpi, el Viejo Varela, un paisano que mentía no pa’ sacar ventaja sino pa’ divertir a la paisanada. Y el tercero es José Pedro Varela, quien a pesar de haber vivido apenita 34 año, ha dejau una hueya tan profunda que por eya transitan todavía los maestros orientale. En pocos días más van a empezar las clase, y me gusta imaginar a Don José Pedro resucitao aunque sea un ratito pa’ ver ese enjambre de botijas rumbo a la escuela. A su escuela. Todos con su guardapolvo blanco, con su moña negra y con esa valijita verde. “Momento” -diría Varela- “¿qué son esas valijita que ante no había?“. Entonce yo le diría: sientesé, maistro, tomesé algo y le esplico… 


Alguna gente se confunde y cree que
Si usté lee el copirrai de cualquier cosa, se va a sorprender al saber que no sólo está prohibida la reprodución, la difusión pública, el alquiler sino también el préstamo de música y película. Es un poco esagerao y hasta medio rediculo, pero el espíritu de los comerciante es ansí. Ya en los primeros días de la radio los dueño de las discográfica no querían que les pasaran los disco por las broadcasting porque tenían miedo que endespué la gente no los compre (y resulta que fue al revé). La cuestión es que salvo la minoría que copia y vende con fine de locro, el resto de los crioyo solamente queremo compartir con los nuestro las cosa que nos gustan. Y nos prestamo los libro, y nos copiamo las cancione, y nos juntamo pa’ ver película. Eso también se hace en la interné, a travé de las rede P2P.